Archivos para junio, 2015

Publicado: junio 12, 2015 en Uncategorized

La suave brisa matinal se colaba liviana por la ventana y le susurraba al oído. Le hablaba de libertad, de horizontes infinitos, vuelos sin miedo y sueños sin límite. Le convencía de desligarse, de romper cadenas que coartaban movimientos, de ataduras invisibles que romper.

Suspiraba por empezar a andar, alejarse de la opresión de las obligaciones impuestas. Emanaba de su piel esa energía contenida de no dejarse ser por miedo a reproches y a la incomprensión, por el temor de verse señalada y aún más diferenciada. Por esa duda inmortal de no encontrar nunca a alguien que supiera y quisiera ver todo lo que era.

Sí, soñaba con esa libertad de la que tanto había oído hablar y de la que tanto presumían otros entes. De no tener que responder a compromisos ajenos y propios, de olvidarse de razonar y equilibrar cada decisión que debía tomar, cada elección que quería tener. No justificarse y pensar el porqué de cada deliberación y cada laudo.

Pero nadie le había hablado de todo lo que conlleva implícito esa libertad. Nadie le recitó del desapego, de la soledad, de esa sensación de no pertenecer a ningún sitio ni tener ningún lugar al que regresar cuando caía la tormenta y necesitaba sentirse acogida.

No le contaron que la libertad también significa saber que no tiene ninguna plaza en la que librar sus batallas porque está por encima de todas esas nimiedades mundanas. No le avisaron del frío que iba a embargar su pecho cada instante en el que la ilusión se viera aplastada por esa realidad tan compleja y a la vez tan simple por la que había optado. No le explicaron que tantas necesidades y derechos que tenía se iban a ver desplazados muy lejos.

Y cuando empezó a ser libre, se dio cuenta de que no era tan sencillo. Que los anhelos que nos adjudicamos, no siempre traen consigo todas las consecuencias que queremos…

Libertad1

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