Archivos para noviembre, 2014

A cero.

Publicado: noviembre 29, 2014 en Uncategorized

Dos, tres, cuatro, cinco…

¿Quieres contarlos? ¿Seguimos?

Traigo un buen vino para perseguirlos por el papel y un champán francés para brindar por los no escritos. No olvidarás tus heridas abiertas, ni perderás tu mirada de invierno. No pensarás más allá del aquí o de nuestra cuenta pendiente.

Dos, tres, cuatro… ¿Cuál es el siguiente?

Cinco sonrisas encontradas, tres caricias robadas y un mantel a rayas. Comenzamos con el vino, que introduce la fuerza de la vida en el paladar y, amigo del champán francés, nos hace caer en los clichés de contar por contar.

Dos, tres, cuatro… ¿Cien?

Al rato ya no sabes si fue el champán francés o la botella de whisky que escondía el número tres en sus matices, pero pronto nos vemos empujados a seguir contando. Sigues numerando, con fluidez las cuitas pendientes y el solitario mantel, cuando das a entender los numeros negativos.

Menos uno, menos dos, menos tres…

Y nos deshacemos del champán francés y la botella de whisky y nos aplicamos la misma regla. Van desapareciendo prendas que cuentan mas que los números que las representan. La primera fue eterna. La segunda tierna. La tercera la calculamos rápido para que cayera despacio por debajo de la mesa, mientras recordabamos que número se nos escapaba al principio.

Uno…

Es lo que queríamos ser. Dejar los números compuestos y sentirnos únicos en un vacío matemático de calcular éxitos y fracasos en una escala de diez. Apoyarnos en la embriaguez de los números infinitos y cambiar el papel. Ni sumar ni restar: sólo ser.

Y lo que espero después de contar estos números, de haber escrito en nuestros cuerpos desnudos todas esas caricias… es no encontrarme cuando acabe igual que como empecé:

A cero.

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Divenire

Publicado: noviembre 24, 2014 en Uncategorized

Reanuda la levedad del sentir con ínfimas casualidades que relativizan la individualidad colmada de caminar, en ausencias presentes en cualquier instante que debiera recordar y no por ello preserva en su monólogo de pensamiento reciente.

Tras la nubosidad impuesta por sí y para universalizar el silencio jocoso que concurre a soledades atrás, y tantas necedades de amar y mar que menosprecian el fue y es, traduciendo coloquialmente este futuro inocuo, esperanzado de no saber siquiera lo que ocurrirá en aquel cielo lejanísimo y a conquistar que promete horizontes y nuevas. Nuevas a resumir deprisa y corriendo, sin determinar muy bien cómo ni cuándo tendrá lugar el vivir de veras, en palabras reales que sinteticen y exploten por fin la quietud del tiempo despacio, transcurriendo inmutable , puntualmente hacia el sueño a cumplir y no llega.

Camino a través de sus pánicos recontados hace lunas por quién, quién conoce el secreto implícito en su existir escaso de días febriles, en los que volatizar el verso no incluye desaparecer de él, de sí, del abatimiento de no poder ni querer reconducir el imposible a malograrse en arenas de todos los veranos compartidos, ante la certeza inequívoca de concluir demasiado pronto. Libre a su pesar de ceder razones y otros milagros de vuelos que no le pertenecen, ajenos al mirar desolado de lo que finaliza sin posibilidad de rebatir el actuar cómo.

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Silencio, se rueda…

Publicado: noviembre 17, 2014 en Uncategorized

No apreciamos la ausencia de palabras. No sabemos, con certeza, los placeres que entraña aquel desconocido llamado silencio. Todos hablamos, escribimos, gritamos, opinamos, criticamos… pero nadie calla. Nadie espera en la sombra, en el silencio.

Tenemos el eterno vicio de querer decir más que el otro y olvidamos que hay cosas que es mejor no decir. Porque, que precioso es el silencio. Y además, que de cosas, paradójicamente, es capaz de decir. Hay silencios que no dicen nada, silencios tras la humillación, silencios tras una pregunta comprometedora, etc. Pero hay uno, que devora el alma de a quien se le otorga. Ese eterno silencio que para la otra persona es amargo y duele más que cualquier palabra, duele más que cualquier puñal en su corazón. Un silencio que es veneno en su mente.

Aprendamos del cine porque la película de nuestra vida ha comenzado a rodarse. Guardemos silencio.

Heroin

Publicado: noviembre 14, 2014 en Uncategorized

Alguien una vez me dijo que hay que mirar los problemas de lejos, porque de cerca los pequeños detalles se mezclan con la confusión. Que las mezclas era innecesarias, para todo. Que la confusión tenía que dejar de ser nuestra amiga fiel. Y que así, solamente así, podríamos ser capaces de arriesgarnos a cualquier cosa sin miedo al fracaso.

Y aquí estoy yo; la cruda madrugada de un día cualquiera en el calendario, intentando mirar mis problemas desde otra distancia. Intentando cerrar los ojos, dar un paso hacia atrás y distinguir nuevos detalles.Ver que si lo pintas con un pintalabios, todo puede tener otro color. Vuelvo a dar otro paso atrás y vuelvo a ver caminos nuevos. Caminos sin final, callejones con trampas llenos de gatos callejeros y vagabundos ambiciosos, cubos de basura tirados, canciones de un violinista imaginado. En ellos, gente interesada que te roba tus mejores cartas para ganar el dinero de la apuesta. Calles silenciosas con sombras que te rodean, te susurran. Te cuentan con detalle como llegar al final del circuito. Como saciar tu necesidad de espacio, tu espacio. Te narran que a la derecha puedes encontrar a un viejo amigo que te dará la mano para que no te mojes en el río y a tu izquierda, la música suena más alto que en el resto del mundo.

Te confiesan que aunque ya no tengas nada, aunque lo hayas perdido todo, no estás sola.

Que siempre tienes algo a lo que aferrarte cuando tropiezas y que cuando levantas la vista, de nuevo todos los caminos se han unido en uno. Uno que te tienta, te enseña el final. Corres desesperada hacia él, pero te chocas de frente cuando la puerta de tu salvación está cerrada con llave. Con una llave específica. Una llave que solo puedes crear tu misma. Con lo que encuentres, con lo más efectivo de ti. Y cuando la tienes y abres la puerta, sabes que lo has hecho.

Has vuelto a dar otro paso atrás, has visto todas las incógnitas con su propio valor numérico. Que ese problema ya se ha solucionado, con un final. Feliz o no. Pero está terminado. Lo has hecho tu, superando cada obstáculo que se interponía en tu camino.

Como la heroína de tu propia vida.

Callejon

Desdibujada y necia

Publicado: noviembre 10, 2014 en Uncategorized

Seguía el asfalto mojado camino de sus sueños, con el destino fijo y los ojos cerrados, como un ciego sin perro guía, sin bastón, que ya se sabe el camino. Seguía el asfalto mojado camino de la ciudad de las ilusiones y las posibilidades, camino de sus sonrisas, camino de a lo que creía que se refería todo el mundo cuando hablaba de “felicidad”. Caminaba decidida, conducía sin mirar atrás. Dibujaba la costa a su izquierda y el sol se ocultaba cada día por su derecha. Tomaba curvas imposibles y reía en cada bache. Seguía el asfalto mojado, como quien sigue un rastro de migajas de pan, sin saber muy bien a dónde se dirigía, ni siquiera de dónde venía.

La verdad es que apenas sabía quién era, qué quería, qué esperaba. No sabía nada y creía saberlo todo. Quizá por eso el asfalto estaba mojado. Empapado de las lágrimas de sus llantos ahogados en palabras vacías. Empapado de promesas infundadas. Empapado de sonrisas tristes y miradas desventuradas. Y ella creyéndose exploradora del mundo, alma valiente dispuesta a todo cuando sólo era una cobarde huyendo de absolutamente nada.

Pero sigue el asfalto camino de lo que pensaba que eran sus sueños, sigue la carretera sin pensarlo dos veces con un destino fijo sin reparar siquiera en cuál era. Sigue el camino, a la espera de que este se acabara, ahí donde se fundiera con el mar, donde una ola bañara su corazón autoengañado, donde la ola de realidad, de verdad, pudiera devolverle la cordura que nunca tuvo. Sigue adelante, sin saber por qué, sin saber hacia dónde, sin saber cómo, ni saber el qué. Sólo era una version desdibujada y necia creyendo saberlo todo camino de una ola que le borrara por completo.

Fuimos eternos

Publicado: noviembre 6, 2014 en Uncategorized

Allí estaba yo bajo una intensa lluvia ruidosa y quebradiza preguntándole inútilmente a mi ser cómo es que todo aquello había sucedido.

Justo cuando pensaba que lo conocía todo sobre lo que me deparaba el Universo, una vez más él me demuestra que estoy equivocada.

Miraba a mí alrededor con la esperanza de encontrar la pieza que faltaba en mi alma.

Incompleta.

Así era como me sentía. Pero observo las páginas del libro de mi vida y están llenas de recuerdos.

Es raro.

Yo que pensaba que no existía comprensión para mí y que no estaba hecha para este mundo.

Ahora me doy cuenta de qué era la definición de lo que soy y aunque quizá sea demasiado tarde quisiera terminar la historia, las historias. Tantas y tan  incompletas que aunque quisiera puede que no me reste apenas tiempo para intentar zanjarlas todas.

Aún así hay algo en mi interior que me dice ¿de verdad merece la pena tantos finales así ?

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Sinsentido…

Publicado: noviembre 4, 2014 en Uncategorized

Poco a poco cada latido pierde su sentido.

Esfumándose con el viento de mis pensamientos, llévatelo lejos.

Pobre sentimiento que llora por no servir ya de mucho y pobres palabras que intentaron que quedarse fuera lo probable sin saber cuánto daño se haría un corazón ya moribundo.

Poco a poco cada latido pierde su sentido envenenado por mentiras, solo tengo que seguir viendo como esos ojos no me buscan y los pensamientos ya no me pertenecen, solo tengo que dejar salir el aire que me sobra en suspiros que faltan y así poco a poco con el orgullo como aliado, hacer frente al presente que me fue robado y mirar al futuro como si lo tuviese ya todo ganado.

Intentar superarlo está siendo una pesadilla constante.

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